Importancia del sistema nervioso

¿Qué es el sistema nervioso?

Dentro del organismo humano, el sistema nervioso es uno de los más importantes, pues cumple simultáneamente funciones de recepción y de procesamiento tanto de la información proveniente del entorno externo como desde las distintas partes del cuerpo.

Todos los pensamientos, las emociones y las acciones son el resultado de la compleja actividad de este sistema imprescindible, que posee la capacidad de procesar la información externa y de producir las respuestas acordes con cada estímulo, que en última instancia definen la forma en la que el organismo ha de responder.

El sistema nervioso se compone de:

  • El sistema nervioso central: formado por el cerebro y la médula espinal.
  • El sistema nervioso periférico: integrado por una red de nervios, ganglios y receptores que enlazan el central con el resto del organismo.

Sistema nervioso central y periférico

La parte esencial del sistema nervioso se encuentra en lo que definimos como parte central, más precisamente en el cerebro: el funcionamiento de este órgano no deja de sorprender a los investigadores, quienes van aportando valiosísimos conocimientos acerca de aquel.

El cerebro está dividido en dos mitades denominadas hemisferios, cada uno dividido a su vez en dos, de modo que en total se forman cuatro lóbulos:

  • El frontal es el que controla la actividad motora aprendida, el estado de ánimo y la articulación del lenguaje
  • El parietal interpreta las sensaciones del resto  del cuerpo
  • El occipital interpreta la visión
  • El temporal hace lo propio con la memoria

La estructura del cerebro también incluye células orientadas a la coordinación de las actividades más automáticas del organismo y a la regulación del equilibrio del agua y de la temperatura corporal.

La médula espinal, el segundo gran segmento del sistema nervioso central, es una estructura cilíndrica, cuya función es transmitir y coordinar los impulsos sensitivos y motores. La parte periférica del sistema nervioso se caracteriza por no estar protegida por huesos, lo que la expone a la acción adversa de toxinas y a eventuales daños mecánicos: se incluye aquí el sistema nervioso somático, el autónomo y los nervios periféricos.

La fuente de información externa: los sentidos

Es a través de los “componentes periféricos” de los sentidos que el cuerpo humano “toma nota” o percibe los estímulos externos. De allí su importancia. Todos los órganos de los sentidos tienen algún componente conectado al sistema nervioso, pues es necesario transformar el estímulo sensorial en un impulso nervioso que alcanzará un área específica del cerebro.

  • La vista es el sentido más perfecto y evolucionado, proporciona información sobre el color, la forma, la distancia, la posición y el movimiento de los objetos que nos rodean.
  • El oído permite percibir una enorme variedad de sonidos, cada uno de con su volumen, tono, timbre y dirección. Tiene la limitación de que en el caso humano, no percibe ondas menores de 20 ni mayores de 20.000 herzios por segundo.
  • El olfato es el sentido que detecta y procesa los olores, es el que menos evoluciona a lo largo de la vida pues es el más fuerte al nacer.
  • El tacto es el que permite percibir cualidades como presión, temperatura, aspereza o suavidad, y se halla en la piel y en algunas terminaciones internas del organismo.
  • El gusto es el que da la sensación de sabor, mediante cualidades químicas presentes en la saliva y el funcionamiento de las papilas gustativas.

Las neuronas

Las células funcionales del tejido nervioso son las neuronas: ellas se interconectan formando sofisticadas redes de comunicación a través de un proceso denominado sinapsis. El tamaño y la forma de las neuronas son variables, al igual que su función. Algunas de ellas tienen una función específica, como recibir señales desde receptores sensoriales, conducir esas señales como impulsos nerviosos o transmitir las señales a otras neuronas o a células efectoras.

Las neuronas se hallan en el encéfalo, en la médula espinal y en los ganglios, y al contrario de las otras células del organismo, tienen la característica de que no se dividen ni se reproducen, de manera que una vez que  mueren, se pierde la función que llevan a cabo. Es por ello que las enfermedades neurológicas son tan devastadoras.

Otra manera de abordar el estudio del sistema nervioso es diferenciando entre el sistema nerviosos somático y autónomo, de acuerdo al grado de control que tenga el individuo sobre la actividad que produce: en el sistema nervioso somático las personas tienen control voluntario, mientras que en el autónomo no lo tienen, como sucede con las palpitaciones o los movimientos intestinales.

Desde la psicología se le ha dado gran importancia al sistema nervioso central, pues es la región fundamental en lo que respecta a la relación entre el ser humano y su medio externo. Problemas de salud vinculados a este sistema pueden ocasionar trastornos de diferente tipo, incluso pueden interferir en la comunicación entre las personas y llevarlas al aislamiento.

También pueden ocasionar alteraciones de algunos de los sentidos. Es importante integrar a la sociedad a las personas que han sufrido algún tipo de deterioro del sistema nervioso o de los órganos que lo complementan.


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Enciclopedia de Clasificaciones (2017). "Importancia del sistema nervioso". Recuperado de: http://www.tiposde.org/ciencias-naturales/898-importancia-del-sistema-nervioso/