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Tipos de orgasmos


Se entiende por orgasmo al momento de mayor excitación de los órganos sexuales. Este momento se caracteriza por atravesar un placer intenso continuado por una relajación. Existen distintos tipos de orgasmos de acuerdo a sus características y algunos de ellos son:

Profundo: se caracteriza por ser muy completo. En el caso femenino, se lo relaciona con estimulaciones vaginales profundas y donde se pueden experimentar fases convulsivas como interrupción de la respiración y llantos. Además de esto, la mujer atraviesa ondulaciones profundas en los músculos uterinos y vaginales así como también sensaciones de relajación y satisfacción. El orgasmo profundo depende de la estimulación de diversas zonas erógenas al mismo tiempo, por lo que se extiende a todo el cuerpo, y no sólo al área genital.

Superficial: relacionado con los reflejos genitales, éste se manifiestas a través de contracciones rítmicas en aquellos músculos del perineo. En el caso femenino, este logra conseguirse a partir de la estimulación de zonas erógenas extra vaginales, sobre todo del clítoris. El orgasmo superficial se relaciona con el endurecimiento del abdomen y de músculos del muslo, con la inmovilidad y la tensión psíquica. Resulta ser incompleto y se lo asocia con la masturbación y las actitudes egoístas. Y, al no experimentarse de forma completa, puede resultar insatisfactorio e incluso causar sensaciones de frustración.

Del clítoris: este orgasmo se caracteriza por ser externo y localizado. En el caso femenino, se basa en la creencia de que no se precisa de otro individuo para conseguirlo, esto puede generar, al principio, sentimientos de seguridad.

Vaginal inferior: se experimenta en la entrada de la vagina y se caracteriza por ser externo e incompleto, es por esto que quienes lo experimentan no atraviesan profundas sensaciones de placer y satisfacción.

Vaginal normal: a diferencia del anterior, este orgasmo es más completo y profundo, por lo que genera mayores sensaciones de satisfacción y placer. En oposición a lo deseado, es un orgasmo profundo y muy difícil de alcanzar. Se caracteriza por la experimentación de fuertes contracciones vaginales y a veces pueden presentarse descargas de fluidos. El orgasmo vaginal normal se alcanza por medio del “Punto G”.

Cérvico uterino: este orgasmo se experimenta cuando las contracciones y estimulaciones en el área vaginal son profundas y con fuerza, y viajan hacia el útero y cérvix transformándose en largas y suaves vibraciones que logran extenderse hacia el resto del cuerpo. Un orgasmo de este tipo puede conllevar a otro extra corporal que genera éxtasis ya que su energía puede percibirse como una esfera fluida externa al cuerpo. Para alcanzarlo, lo ideal es recurrir a posturas sexuales que garanticen una profunda penetración además, se requiere concentración y un importante control de los músculos vaginales.



Anal: estos orgasmos pueden alcanzarse gracias a la presencia, en el área anal, de nervios erógenos. Estos se caracterizan por su significativa sensibilidad en ciertas personas. En el caso de los hombres se alcanza a partir de un masaje anal interno orientado hacia la próstata. Mientras que en las mueres, dicho masaje debe ser dirigido hacia el sacro. Para las mujeres, es un requisito la confianza y la relajación, sino el orgasmo anal no podrá alcanzarse.

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