Tipos de lentes de contacto

Las lentes de contacto son lentes que se colocan en la capa lagrimal, aquella que se encarga de la lubricación y protección de la cornea, y puede usarse con fines estéticos o para corregir problemas visuales. Existen distintos tipos de lentes que varían de acuerdo a sus características:

Lentes duras o rígidas: esta clase de lentes fueron las primeras en aparecer y se caracterizan por estar hechas con un material sumamente resistente y transparente. El problema que presentan es que, al no ser porosas, el oxígeno no logra atravesarlas. Esto hizo que queden prácticamente fuera de circulación, ya que fueron reemplazadas por materiales con mayor permeabilidad.

Las desventajas que presentan las lentes duras son varias. Una de ellas es que, como el oxígeno no las atraviesa, lo adquieren de la capa de lágrima que se ubica entre la córnea y la lente. Además, se pueden perder con facilidad, ya que no se sujetan bien a la córnea. Y por último, el período de adaptación es bastante extenso en comparación a las otras variedades.

Las ventajas que presentan son: su economía y durabilidad. Son fáciles de limpiar, logran corregir el astigmatismo y producen una visión de buena calidad.

 

Lentes semirrígidas: estas lentes, también conocidas como permeables a los gases, son porosas, aunque con un aspecto similar a las anteriores. Hay algunas que resultan tan permeables que la córnea se oxigena de la misma manera que lo haría sin la lente.

Las desventajas de esta variedad de lente son que, al ser porosas, son más susceptibles a acumular suciedad y depósitos, lo que implica mayor mantenimiento que las anteriores. Además, presentan una durabilidad menor que las duras, ya que se rayan con mayor facilidad, y resultan más costosas que ellas.

Las ventajas son que duran más que las blandas y, a diferencia de estas, son menos susceptibles a la contaminación y no precisan hidratación. Además, pueden contar con un filtro de protección ultravioleta, son altamente permeables y logran corregir el astigmatismo y proporcionar una visión de buena calidad. 

 

Lentes blandas: estas lentes cuentan con una proporción de agua en su composición, por lo que son hidratadas. El porcentaje de esta puede variar, mientras más agua, más permeable resulta la lente.

tipos de lentes de contacto blandas

Las desventajas que presentan esta clase de lentes son que no logran la corrección del astigmatismo, duran un año y requieren mantenimiento constante ya que son fáciles de contaminar.

Las ventajas que tienen las lentes blandas son que pueden ser utilizadas para hacer deportes, ya que no se desplazan ni desprenden del ojo y también son de muy fácil adaptación y sumamente cómodas.

Dentro de las lentes blandas existen dos clases:

  1. Lentes desechables: estas lentes, una vez que se sacan del ojo, se desechan. El tiempo de duración puede variar, hay algunas que duran un solo día, por l que son ideales para un acontecimiento específico, como practicar algún deporte. Hay otras que duran siete días, sin que deban ser retiradas del ojo incluso a la hora de dormir. La ventaja que presentan estas lentes desechables es que no se contaminan ni requieren mantenimiento alguno.
  2. Lentes de frecuente reemplazo: estas, en cambio, no pueden ser utilizadas para dormir y se las suele renovar cada dos o tres meses. A diferencia de las desechables, si requieren cierto mantenimiento y limpieza, aunque resulta más sencillo que el de las otras. Las lentes de este tipo son las que menos problemas y complicaciones generan en sus usuarios.
  3. Lentes permanentes de uso prolongado: estas pueden utilizarse por más de una semana sin quitarse, pero resultan riesgosas y complicadas, por lo que se las recomienda sólo para ciertas ocasiones, como luego de alguna operación ocular. 

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Enciclopedia de Clasificaciones (2017). "Tipos de lentes de contacto". Recuperado de: http://www.tiposde.org/cotidianos/603-tipos-de-lentes-de-contacto/