Importancia de la planificación

¿Qué es “planificación”?

La planificación es el proceso a partir del cual se determina a un plazo más o menos largo una serie de acciones que se tomarán en pos de uno o de varios objetivos, logrando así tener bien clara cada una de las etapas de trabajo. Esto no excluye la posibilidad de que, precisamente por tratarse de acciones a un plazo relativamente largo, surjan circunstancias que afecten el real cumplimiento de esas etapas y obliguen, eventualmente, a un replanteo de pasos.

En general, la planificación tiene determinados objetivos, cuyo cumplimiento no siempre se puede verificar fehacientemente. Por ello, más que buscar un futuro en el que se cumplan sí o sí determinados planes, la planificación se apoya en un futuro deseable, trazando un horizonte al cual llegar.

No por esto la planificación tiene menos importancia ni está eximida de la importante etapa posterior a la ejecución de las tareas, que es la de la evaluación, donde se comprueba si realmente se pudo hacer lo que estaba previsto en los tiempos adecuados, bajo las etapas determinadas a priori.

La planificación suele aparecer en el contexto de las decisiones más importantes que se toman individual o colectivamente, ya sea en el ámbito público o en el privado. Por tratarse de situaciones a un plazo más bien largo, son más difíciles de contemplar las contingencias que podrán aparecer y los recursos con los que se contará en el futuro, y las decisiones que se esperan tomar en un futuro más bien distante deben ser consideradas a la luz de cierto margen de error de previsión.

De todos modos, esto difiere según el contexto, ya que algo puede desarrollarse en un ambiente con la suficiente previsibilidad como para tomar decisiones a un plazo muy largo y planificar eventos en un futuro bastante lejano, con la certeza efectiva de que se llegará a esa situación.

En la planificación pública, por ejemplo, o en la privada que tiene una muy fuerte influencia del sector público, países como los nórdicos, que han tenido una historia de serenidad y tranquilidad económica y política, pueden darse el lujo de decidir, junto a sus inversores, a un plazo mucho más largo que los mismos agentes pero de los países llamados en vías de desarrollo.

La planificación civil y empresarial

En la esfera privada, la planificación es un elemento central para efectivizar los objetivos planteados, y fundamentalmente para orientar de forma correcta los esfuerzos. Las empresas deben seleccionar sus objetivos a un largo plazo y las estrategias que desean utilizar, contemplando varios escenarios posibles,  y en función de eso elaborar los proyectos, planificando qué caminos se deben tomar.

Sin embargo, es un riesgo aferrarse muy firmemente a estas planificaciones, sobre todo a las de los plazos más largos considerando que, como se dijo, son muchas las variables que pueden cambiar. La planificación es una fuente para la planeación, que es la determinación de los caminos a tomar a corto plazo, funcionando como una especie de brújula que intenta que la empresa no pierda los lineamientos de su camino.

La importancia de la planificación también se observa en la vida privada, puesto que tiene una vinculación con la vida familiar, ya que toda pareja realiza un proceso de ese tipo teniendo en cuenta los recursos y los ingresos con los que cuenta, de cara a la formación de una familia o a la adquisición de una propiedad, así como también ante decisiones de menor importancia, aunque estas corresponden más, como se ha indicado, al proceso de planeación.

Planificación pública

Sin embargo, la importancia de la planificación se advierte, con mayor protagonismo, en la órbita pública. Son muchas las razones por las que a las estrategias que determina el Estado en pos de alcanzar objetivos enmarcados en las llamadas políticas de Estado se le denomina planificación.

Fundamentalmente porque se trata de lineamientos elaborados sin plazos demasiado precisos, los cuales seguramente demandarán mucho tiempo de trabajo y sus frutos no serán vistos a la brevedad. No hay una garantía del todo verificable de estas cosas, especialmente en los casos de políticas más abarcativas.

En general se denomina planificación estatal a la intervención del Estado en el ámbito económico del mercado, lo cual asume la existencia de una sociedad capitalista. Se considera en la mayoría de los países de la actualidad que la planificación, si es que existe, debe estar orientada a la creación de una mayor cantidad de puestos de trabajo, asegurando al mismo tiempo los que ya existen: se trata de una tarea muy compleja si lo que se quiere es buscar que las empresas sean las que demanden ese trabajo, lo que necesita a su vez asegurarles un importante margen de ganancia.

Pero la planificación estatal también va más allá de la economía, y se llama de este modo al conjunto de tareas orientadas a la inversión y a la obra pública, generando la construcción de caminos, rutas y también el transporte necesario para conectar a las diversas partes del país con una vocación estratégica.

En ciertas naciones, la planificación también puede alcanzar la vida privada de los ciudadanos. Esto sucede cuando se limitan o regulan ciertas decisiones familiares, por ejemplo, cuando el Estado desalienta la maternidad mediante impuestos especiales cuando la cantidad de hijos supera cierto número, en el marco de lo que a veces se engloba como planificación familiar.

En todos los casos, la planificación pública debe resistir a la tan habitual volatilidad política, y a la costumbre de los nuevos gobiernos de “tirar por la borda” todo lo que otros anteriores han hecho, por no coincidir en el signo político.


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Enciclopedia de Clasificaciones (2017). "Importancia de la planificación". Recuperado de: http://www.tiposde.org/economia-y-finanzas/865-importancia-de-la-planificacion/