Importancia de la agricultura

¿Qué es la agricultura?

Junto con la ganadería y la pesca, la agricultura es una actividad fundamental en el mundo actual, pues contribuye de manera significativa a la provisión de alimentos básicos para grandes poblaciones humanas, ya que consiste en el cultivo de la tierra con el objetivo de obtener frutos y vegetales.

El hombre practica la agricultura hace más de diez mil años, y de hecho esta no surge en un solo lugar, sino en varios puntos del planeta de manera independiente: en la Mesopotamia asiática, en la región de la actual Turquía, en Egipto y también en Mesoamérica.

Se cree que el surgimiento de la agricultura estuvo asociado a una serie de eventos climáticos que condujeron a la extinción de los grandes animales, es decir que la agricultura surge dada la escasez de proteínas animales en el mundo. Llegado ese momento, el hombre tuvo necesidad de cultivar la tierra.

Si bien la domesticación de animales para consumo fue muy importante, esta no fue una alternativa que pudiese proporcionar la cantidad de alimento necesaria para abastecer a una población en constante expansión. Es así como el hombre abandona la vida nómade y se establece en comunidades, cultivando la tierra para producir cosechas sostenidamente.

Además de proporcionar alimentos, la agricultura es un factor de desarrollo demográfico y social decisivo, puesto que la actividad agropecuaria por lo general requiere bastante mano de obra, que muy probablemente opte por vivir cerca de las áreas de producción.

En este sentido quizá convenga aclarar que existen dos posibles formas de trabajar el campo: una forma denominada tradicional o agricultura extensiva,  y otra forma más moderna, a la que por oposición se la conoce como agricultura intensiva. En la primera se suelen emplear los recursos naturales del lugar y no se cuenta con sistemas de riego, sino que el buen crecimiento de los cultivos depende de la llegada oportuna de lluvias.

Por lo general, en la agricultura extensiva se trabaja en un sistema familiar, donde el agricultor, a menudo ayudado por su familia o por unos pocos peones, hace todas las tareas necesarias, incluyendo la preparación de la tierra, la siembra, el abonado, el desmalezado, etc.  Es posible que se haga referencia a este modelo productivo bajo el nombre de agricultura familiar.

En zonas de superpobladas, de gran presión demográfica, se suele practicar una agricultura intensiva. La agricultura intensiva es aquella que persigue obtener el máximo beneficio productivo por hectárea, a menudo con dos o más cosechas al año, sobre la base del empleo de grandes cantidades de insumos, como fertilizantes y herbicidas.

Si bien el objetivo de producir gran cantidad de alimentos se puede lograr, es necesario saber que bajo este manejo suele haber un rápido deterioro y agotamiento del suelo. Por otra parte, es muy probable que las plagas se vayan volviendo cada vez más resistentes, generando grandes problemas de sanidad vegetal.

El alto grado de mecanización bajo estos esquemas hace que se requiera menos fuerza de trabajo. En este sentido, la agricultura intensiva contribuye menos al asentamiento de poblaciones que la agricultura extensiva. Sin embargo, ambas contribuyen a abastecer al mundo de alimentos.

A través de la agricultura una buena proporción de la materia orgánica vuelve al suelo, por los residuos que los cultivos dejan sobre la superficie; de esta manera se contribuye a la fertilidad, a la retención de la humedad y a la conservación de la biodiversidad.

Mucho más que nuestra comida

La agricultura impulsa la economía en la mayor parte de los países en desarrollo. Se ha observado que son muy pocos los países del mundo que han logrado crecer y reducir la pobreza sin que ello estuviera precedidos o bien acompañado del crecimiento en materia de producción agrícola.

Aunque las estadísticas suelen considerar a la agricultura una actividad económica más, es preciso decir que esta no se trata solo de valor monetario, pues adquiere otra dimensión, ya que se integra a la identidad cultural de un pueblo o una nación, pasando a ser una forma de vida.

En el cambiante contexto que ha dominado las últimas décadas, la agricultura y la seguridad alimentaria no siempre han ocupado los primeros lugares en las agendas nacionales, lo que evidencia cierto desconocimiento respecto del papel único y central del sector agrícola en el desarrollo económico y social.

Asimismo, los medios de comunicación tampoco le han prestado la debida atención. Apenas se ha hablado de lo que bien puede ser considerado el logro más trascendente de la humanidad en los últimos 50 años, que es la disminución del hambre en el mundo, en especial  en los países de Asia y África, tan densamente poblados. Con todo, existe cada vez más consenso acerca de que es prioritario considerar la inseguridad alimentaria como un factor decisivo a la hora de buscar un mundo más equitativo.

Para alcanzar los objetivos de desarrollo y sostenibilidad se necesita un profundo cambio en cuanto a las tecnologías agropecuarias, incluyendo en esta nueva concepción a la ciencia, la tecnología y las políticas en temas agropecuarios, de la mano del fortalecimiento de la capacidad de inversión.

Se destaca la tendencia a reconocer la multifuncionalidad de la agricultura teniendo en cuenta que los sistemas agropecuarios son sistemas complejos, que se desenvuelven en escenarios sociales y ecológicos diversos y cambiantes.

El empleo de variedades e híbridos de alto rendimiento, muchas veces mejorados a través de herramientas biotecnológicas (por ejemplo, para concentrar más hierro o más vitaminas en sus granos), sumado a la aplicación estratégica de diversas tecnologías, constituye la gran esperanza de las más de 850 millones de personas en el mundo que aún hoy no pueden a cubrir sus demandas alimenticias básicas.

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Cómo citar este texto

Enciclopedia de Clasificaciones. (2016). Importancia de la agricultura. Recuperado de: http://www.tiposde.org/economia/901-importancia-de-la-agricultura/