Importancia de la atmósfera

 

La acción conjunta de los diversos ecosistemas del planeta (bacterias, plantas, algas y animales) va permitiendo que se renueven constantemente los dos gases principales indispensables para la atmósfera, el oxígeno y el nitrógeno.

¿Por qué es importante la atmósfera?

Una de las principales funciones que tiene la atmósfera es la de ayudar a la regulación de la temperatura, actuando como un amortiguador. Así, aunque el sol calienta la tierra permanentemente, esta no eleva su temperatura indiscriminadamente. Del mismo modo, de noche no se enfría tanto la tierra como para transformarla en un ambiente inhabitable, aun cuando no está recibiendo el calor del sol.

Por eso se suele decir que la atmósfera cumple esa función tan importante de termostato, gracias a los gases que la integran. La temperatura media de la tierra es de 15 °C, pero si no existiera la atmósfera esta alcanzaría los -18 °C, lo cual sin duda sería letal para muchísimas formas de vida.

La capa de ozono

La atmósfera tiene una capa protectora llamada capa de ozono. El ozono es un gas formado por átomos de oxígeno agrupados de a tres (a diferencia del oxígeno, en el que se agrupan de a dos). El ozono tiene una funcionalidad especial para el ser humano y su vida en el planeta, pues actúa como escudo para proteger a la tierra de la acción dañina de la radiación ultravioleta proveniente del sol, que resulta tan perjudicial por afectar a diferentes moléculas orgánicas, en especial a los ácidos nucleicos, que son las moléculas claves en la división celular.

Como se indicó, el ozono se encuentra principalmente en la estratósfera (entre los 15 y los 50 kilómetros) y se forma por la acción de la radiación solar sobre las moléculas de oxígeno.

Numerosas actividades industriales (como la producción de aerosoles y de ciertos plásticos) generan productos conocidos como halocarbonados. Estos químicos y algunos otros causan la destrucción del ozono a un ritmo diferente del natural, llevando a un paulatino adelgazamiento de la capa atmosférica de este gas. De esta manera la población va quedando desprotegida frente a la radiación ultravioleta del sol y se expone a la aparición de serios problemas de salud, como el cáncer de piel.

Es por ello que desde muchos ámbitos se hacen denodados esfuerzos para concientizar a la sociedad respecto de este grave problema, instándola a reducir el consumo de productos que atentan contra la integridad de la capa de ozono, tratando de reemplazarlos por otros más amigables con el medio ambiente.

Composición de la atmósfera

La atmósfera está compuesta por una mezcla compleja de gases que se extiende por más de 100 kilómetros desde la superficie del planeta Tierra, aunque prácticamente toda su masa se concentra en la primera parte, es decir, la más inmediata a la corteza terrestre.

Es una masa compuesta casi en su totalidad por nitrógeno y en menor medida por oxígeno, así como por porciones muy pequeñas de otros gases, como dióxido de carbono, vapor de agua, helio, ozono y metano. La atmósfera tiene un papel decisivo en la dinámica de todos los cuerpos celestes y ha sido definitoria en el establecimiento de la vida sobre la tierra.

La troposfera es la primera capa que integra la atmósfera, es decir, la más próxima a nuestro planeta y se extiende hasta aproximadamente hasta los 18 km en el Ecuador y hasta los 9 km en los polos. En la troposfera se ubican las nubes y tienen lugar los fenómenos climáticos. La temperatura de la atmósfera va disminuyendo conforme se asciende.

La estratosfera es la segunda de las capas atmosféricas, su límite superior se ubica a aproximadamente a los 50 kilómetros. En esta capa se encuentra el ozono, tan importante para proteger la salud de los seres humanos. Le siguen la mesosfera, la termosfera o ionosfera y la exosfera, estas últimas ya sin impacto alguno sobre la vida en la tierra.

Las transformaciones de la atmósfera

Se considera que la atmósfera se formó hace aproximadamente 4500 millones de años, a partir de los gases que expulsaron los volcanes durante sus erupciones. El origen de la vida está íntimamente ligado a la aparición de esos gases sobre la faz de la Tierra, en particular del oxígeno y del dióxido de carbono. Para los animales que realizan respiración es fundamental el suministro del primero, mientras que para las plantas, que se alimentan de forma autótrofa mediante la fotosíntesis, es fundamental la presencia del segundo. Al mismo tiempo, las plantas liberan oxígeno.

El proceso de la fotosíntesis modificó sustancialmente la composición de la atmósfera: hay evidencias de que durante el período arqueozoico, que finalizó hace alrededor de 2500 millones de años, el aire apenas contenía trazas de oxígeno, mientras que el aire que respiramos en la actualidad posee alrededor de 21 % de oxígeno, esa diferencia se debe principalmente a la actividad biológica.

Los primeros organismos fotosintéticos, que utilizaban la luz solar para formar nueva materia orgánica aprovechando la gran cantidad de dióxido de carbono de la atmósfera, desechaban en ese proceso oxígeno. Esto permitió la aparición de nuevas formas de vida (incluida la humana), en detrimento de otras formas adaptadas a la anoxia.

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Enciclopedia de Clasificaciones (2017). "Importancia de la atmósfera". Recuperado de: http://www.tiposde.org/fisica/885-importancia-de-la-atmosfera/