Tipos de argumentos

Un argumento es una prueba, evidencia, motivo o razón que nos ayuda a probar o respaldar algo, ya sea porque esto es afirmativo o negativo. Por ejemplo: “Te digo que este tratamiento es bueno para tu salud, porque los médicos así lo recomiendan”. Para que un argumento exista y sea válido, éste debe ser conciso, consistente, verdadero y coherente. Un argumento es la expresión de un razonamiento que se emite de forma oral o escrita que tiene como fin persuadir o convencer a otro de lo que estamos planteando.

En Lógica, una de las ramas de la Filosofía, un argumento es un conjunto de premisas de las cuales se desprende una conclusión. Estos argumentos pueden ser sólidos o persuasivos, mas no necesita ser de alguno de estos dos tipos para ser considerado un argumento como tal.

En los debates, los argumentos son algo esencial que ayudará a que tomemos la posición ganadora o la perdedora. Quizás los argumentos más antiguos que se hayan utilizado en debates son aquellos que intentaban probar la existencia o no de Dios.

La argumentación informal nace en la primera parte el siglo XXI, como una forma de persuasión. Se alimenta de varias disciplinas, como pueden ser la filosofía, la política, la semiótica, etcétera.

Clasificación de los argumentos

Los argumentos se clasifican de acuerdo a lo que los respalda, aunque pueden pertenecer a más de un tipo:

  1. Argumentos basados en datos: este tipo de argumento es difícil de derribar, ya que se respalda con información estadística y probabilística, datos numéricos que pueden demostrarse con facilidad. Por ejemplo: el 98% de los jóvenes de 18 a 25 años usan redes sociales.
  2. Argumentos basados en autoridad: estos argumentos tiene validez porque hay una persona que resulta ser experta en el tema debatido o una personalidad que se destaca en un rubro específico. Por ejemplo: “Pues resulta que el presidente opina lo mismo acerca de la economía”.
  3. Argumentos de cantidad: resultan válidos porque la mayoría de la gente piensa o no de esa forma. Por ejemplo: la mayoría de los televidentes mostraron rechazo hacia la nueva telenovela.
  4. Argumentos estéticos: en este tipo de razonamientos lo que se valora es lo bello sobre lo desagradable. Por ejemplo, podríamos decir: me conviene comprarme esta blusa, ya que es más bonita que la anterior.
  5. Argumentos basados en la experiencia personal: son usados cuando alguien ha atravesado esa situación y puede atestiguar qué o cómo sucedió tal cosa. Podríamos ejemplificar con “no te lo recomiendo, yo lo viví y es una situación desagradable”.
  6. Argumentos de justicia: aquí debe prevalecer siempre lo justo sobre lo injusto. Podría haber una situación en donde se diga “lo correcto es lo que resulta justo para quien sufre”.
  7. Argumentos basados en valores: se busca con ellos llegar a los sentimientos de las personas. Se utiliza, sobre todo, en el marketing para generar ventas y demás. Por ejemplo, el conocido slogan de Coca Cola, en donde se anuncia que se vende felicidad.
  8. Argumentos que se basan en generalizaciones: son los conocidos dichos populares, los cuales no están probados, pero aún así se replican. Por ejemplo: las mujeres son malas conductoras o los hombres no pueden limpiar.
  9. Falacias argumentativas: cuando aparece este tipo de argumento es porque quien anuncia el mismo no tiene una base verdaderamente firme o bien la información de donde proviene no es segura. Estos son errores y como su nombre lo anuncia, son falacias. Por ejemplo: no le tengo miedo a nada, soy alguien osado, pero no me arriesgaré por una tontería.
  10. Argumentos de progreso: en ellos se valora lo nuevo, tecnológico, moderno, etcétera, con respecto a lo tradicional o antiguo. Por ejemplo, podríamos decir: cambia ya ese automóvil por uno más novedoso.
  11. Argumentos que tienen que ver con la salud: en estas sentencias se emite un razonamiento que refuerza la validez de lo saludable en contrapunto con lo nocivo o perjudicial. Por ejemplo: deberías abandonar el vicio del cigarro, no es nada bueno para tu cuerpo.
  12. Argumentos basados en la descripción: se describe un fenómeno porque sus características resultan ser el argumento en sí, ya sea de forma negativa o positiva. Por ejemplo: el proceso que atraviesa este producto incluye varios productos químicos, que resultan ser perjudiciales para el ser humano, es mi opinión que no lo consumas.
  13. Argumentos de tradición: es lo contrario a los argumentos de progreso. Se supone que estos enunciados buscan cuidar lo tradicional en una determinada cultura. Por ejemplo: deberías escuchar la música de tu país y fomentar el conocimiento de nuestra cultura, en lugar de darle lugar a lo extranjero.
  14. Argumento Ad Hominem: este argumento es inválido desde nuestro punto de vista, ya que implica que el mismo es rechazado tan sólo por desagrado, desprecio o una mala predisposición hacia la persona que lo emite.

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Cómo citar este texto

Enciclopedia de Clasificaciones. (2016). Tipos de argumentos. Recuperado de: http://www.tiposde.org/general/1038-tipos-de-argumentos/