Importancia del deporte

¿Qué es el deporte?

Se ha demostrado a través de muchísimas estadísticas que la práctica regular y mesurada de una actividad física, es decir, el deporte, ayuda a prevenir diversas e importantes enfermedades, entre las que cabe citar la osteoporosis, la obesidad o los trastornos cardíacos, y también a preservar la salid mental.

Los expertos indican que no es necesario realizar un ejercicio extenuante: es suficiente, por ejemplo, con una caminata de alrededor de veinte a treinta minutos al menos tres veces a la semana. Sin embargo, es mucho más aconsejable practicar algún deporte.

Es realmente preocupante lo que informa la Organización Mundial de la Salud: más de dos tercios de los jóvenes del mundo no realizan la actividad física suficiente para beneficiar su salud en el presente y, mucho peor aún, comprometen mediante el sedentarismo permanente su salud a futuro.

Por tal motivo, los equipos educativos de numerosas instituciones son conscientes de que deben generar espacios para la práctica de deportes entre los estudiantes. A nivel de países, la gran mayoría cuenta hoy en día con políticas tendientes al fomento masivo de la práctica deportiva.

Muchas personas practican deportes fundamentalmente con fines recreativos, aunque la práctica deportiva tiene importantes implicancias en otros planos, pues fomenta el desarrollo de habilidades neuromotoras y psicosociales.

Algunas personas practican deportes ya en un nivel profesionalizado, dedicándole una gran cantidad de horas a la semana. Estas personas asumen responsabilidades asociadas a su condición de deportistas profesionales, como por ejemplo, participar en diferentes competencias, a veces en representación de un país.

Todo a favor

La práctica del deporte es muy positiva a cualquier edad, pero en el caso de los niños y sobre todo de los adolescentes, lo es aún más. El compromiso con la actividad deportiva incentivará al joven a preservar buenos hábitos higiénico-dietéticos y de vida, como alimentarse bien, dormir bien, etc.

Esto a la vez tiende a evitar hábitos perjudiciales, como el consumo de alcohol o de drogas. No en vano el lema de diversas instituciones deportivas, como el club Gimnasia y Esgrima de La Plata, es el clásico aforismo de la Antigüedad tomado de  las Sátiras de Juvenal: Mens sana in corpore sano, que se puede parafrasear o interpretar como “en un cuerpo sano vive una mente sana”.

El deporte también contribuirá al sano desarrollo físico y al proceso de maduración personal del joven, como así también a la valoración de la disciplina, la constancia y el esfuerzo. La autoestima y la confianza en uno mismo que se va generando mediante la realización de un deporte tienden a propiciar en el individuo conductas armónicas. Es por todo esto que los padres de los adolescentes deben tratar de lograr que sus hijos dediquen al menos algunas horas semanales al deporte.

Sabemos que hay deportes individuales (yudo, tenis) y deportes grupales (vóley, hándbol, fútbol, hockey). Cuando los jóvenes practican un deporte grupal, además de todos los ya mencionados beneficios físicos y actitudinales, desarrollan su sociabilidad y van aprendiendo la importancia que tiene ajustarse a ciertas reglas (pues en todo deporte las hay) y respetar las figuras de autoridad en esos contextos específicos (como ser, el técnico, el preparador físico, el referí, el juez de línea). También es muy importante reconocer que necesitamos de los otros.

Es muy  positivo disfrutar en grupo de los triunfos y aprender a convivir y no desalentarse frente a las derrotas, tratando de sacar experiencias enriquecedoras, más allá de los resultados numéricos. En este sentido, el deporte en equipo da la extraordinaria posibilidad de vivenciar momentos en que la decisión o acción de un individuo afectará a todo el conjunto, esto es un aprendizaje importantísimo.

A todos nos es gratificante obtener el reconocimiento ante el acierto, pero más importante todavía, es escuchar el consuelo ante el error involuntario, del que nadie está exento. Aprender a respetar a un  rival deportivo circunstancial, por supuesto, también es muy valioso. Ese clásico estrechamiento de manos que vemos al finalizar un encuentro deportivo profesional resume e ilustra esta virtud que tiene el deporte.

Cuando se le pregunta a la gente por qué no practica algún deporte, son muchas y variadas las razones que se esgrimen: falta de tiempo, agotamiento mental por los compromisos laborales y el estrés que ellos conllevan, cansancio físico por realizar largos viajes para ir al trabajo, afecciones óseas o musculares, etc. Todas ellas son atendibles, pero no hay duda de que se requiere partir del convencimiento de que el cuerpo humano requiere movimiento para mantenerse saludable.

Existen muchas opciones a la hora de elegir un deporte. Idealmente se deben conciliar gustos, posibilidades reales de practicarlo con regularidad (en cuanto a tiempo, distancia de nuestro hogar, etc.) y condiciones físicas del individuo. Incluso es bueno saber qué tipo de proceso físico estimula en particular cada deporte. Por ejemplo, el ciclismo, la carrera y el remo son preponderantemente aeróbicos, de alta demanda respiratoria, por eso es que hacen trabajar con cierta intensidad al corazón.

A otros deportes como el fútbol, el basquetbol o el voleibol se los considera aeróbicos-anaeróbicos. Finalmente, hay deportes preponderantemente anaeróbicos, como el atletismo o la gimnasia, que tienen una alta exigencia sobre el músculo.

A moverse, pero también a controlarse

Es muy importante decir que todas las personas, y más aún las que se someten a prácticas deportivas exigentes, tienen que mantener un riguroso control médico. El electrocardiograma es una herramienta de evaluación cardíaca indispensable: puede aportar datos importantes que podrían prevenir eventos cardiacos graves, como la muerte súbita y otros.

Está perfectamente comprobado que es importante tanto el electrocardiograma (ECG) de reposo como el de esfuerzo, es decir, la ergometría. Por ejemplo, en Asturias, España, se hizo un estudio en 825 futbolistas mayores de 16 años. De ellos, 61 mostraron alteraciones en el ECG.

Cuando se complementó la evaluación cardíaca de estos deportistas con ecocardiograma, se detectaron alteraciones en 13 de ellos, e incluso uno de estos deportistas tuvo que abandonar el fútbol, porque presentaba una afección cardíaca grave, que es la causa más frecuente de muerte súbita (la cardiomiopatía hipertrófica). Además, se descubrió que otros 5 jóvenes  tenían alteraciones no tan relevantes, por lo que pudieron continuar con el fútbol, pero tuvieron que someterse a controles más asiduos.

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Cómo citar este texto

Enciclopedia de Clasificaciones. (2016). Importancia del deporte. Recuperado de: http://www.tiposde.org/general/911-importancia-del-deporte/