Significado de monarquía

¿Qué es una monarquía?

La monarquía (del griego monos, uno, y arkein, poder) es una forma de gobierno del Estado, donde la posición de jefe de Estado se asocia a una persona particular, que se designa como rey, zar, emperador, faraón, según el caso.

La figura central de la monarquía es el monarca, que usualmente era hombre (aunque en algunos caso históricos también se ha permitido que sea una mujer la que detente el poder máximo, lo cual es mucho más común en las repúblicas), y que a veces se encuentra rodeado de la familia real (solo cuando la monarquía es hereditaria).

Monarquía versus República

Una monarquía se distingue de la forma republicana de gobierno en que en ésta última el poder estatal no se considera inherente a ninguna persona en particular, sino que se ejerce como un cargo público, mientras que en la monarquía se plantea que el monarca tiene como persona el derecho de gobernar.

Por otro lado, la monarquía se distingue de la forma despótica de gobierno en que en la monarquía el rey gobierna de manera legítima, mientras que los gobiernos despóticos se sostienen sobre la ilegalidad y la arbitrariedad.

Tipos de monarquías

Se suelen distinguir varios tipos de monarquías, según el carácter del cargo del monarca o según las limitaciones del poder monárquico. De esta manera existen monarquías absolutas, monarquías constitucionales (que pueden incluir monarquías parlamentarias), monarquías hereditarias y  monarquías electivas:

1. Monarquías absolutas

Las monarquías absolutas son aquellas donde el monarca ejerce el poder sin restricciones de ninguna clase. Esta forma de gobierno se caracteriza por fuentes componentes religiosos, que consideran al derecho divino de los reyes emanado de Dios como la justificación del derecho irrestricto del monarca.

En estas monarquías no existe la división de poderes: el rey se encarga de legislar (su voluntad es ley), encabezar la aplicación de las leyes como cabeza de gobierno y juzgar las violaciones a las normas y leyes. Este fue el tipo de monarquía más común a lo largo de la historia, y aún continúan existiendo en Arabia Saudita o algunos países de África.

2. Monarquías Constitucionales

Las monarquías constitucionales son aquellas en las que el poder del rey se encuentra limitado por una Constitución que establece sus atribuciones e imponen ciertas obligaciones y controles.

En muchos casos, este tipo de monarquías evoluciona hasta convertirse en una monarquía parlamentaria, donde existe un Parlamento (que se considera el depositario de la soberanía nacional) frente al cual se limitan aún más los poderes del monarca.

El rey mantiene atribuciones vinculadas a la formación del gobierno y las relaciones diplomáticas, y sigue siendo considerado como jefe de Estado, pero sus atribuciones son de carácter mayormente simbólicas frente al gobierno y el Parlamento. Algunos ejemplos de este tipo de monarquía son los actuales gobiernos del Reino Unido, España y Suecia.

3. Monarquías electivas y hereditarias

Otra distinción importante es la forma en que el monarca asume su cargo real. En las monarquías electivas, el jefe de Estado es elegido mediante una votación (de la que participan unos pocos miembros escogidos, tales como nobles o cardenales) y detenta un cargo vitalicio. El ejemplo más claro de esta modalidad de gobierno es la Ciudad del Vaticano, donde se elije al Papa como jefe de Estado.

Por el contrario, en las monarquías hereditarias, el cargo de monarca se hereda de padres a hijos, por lo cual la familia real es sumamente importante, siendo los príncipes los hijos del jefe de Estado. Generalmente es el hijo mayor del monarca a quien le corresponde suceder a su padre tras su muerte o renuncia (cuando esto último es posible).

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Cómo citar este texto

Enciclopedia de Clasificaciones. (2016). Significado de monarquía. Recuperado de: http://www.tiposde.org/politica/963-significado-de-monarquia/