Tipos de soluciones químicas

Los seres vivos estamos en constante contacto con variadas soluciones, los alimentos, las bebidas, los productos cosméticos, todo, pero no siempre nos percatamos de lo que eso es. Una solución es una combinación que se hace entre dos componentes o más.

Las soluciones más comunes se encuentran en estado líquido, pero también pueden presentarse de forma sólida (por ejemplo, la masa de una pizza o cualquier otra cosa) o gaseosa (un gas que se mezcla con otro gas).

Una solución química está compuesta de:

  • soluto: es el que se encuentra en menor proporción y, por lo tanto, es el que se disuelve. Como ejemplo podemos mencionar el azúcar que se agrega en una taza de café.
  • solvente: éste es el que se encuentra en mayor proporción y disuelve al primero. Siguiendo con el ejemplo anterior, éste sería el café que disuelve el azúcar. La masa total de la solución sería la suma de las masas individuales del soluto y el solvente.

Tienen influencia en la solución la temperatura y las propiedades químicas, que son propias de cada componente. Por ejemplo, para continuar con el café y el azúcar, si el café está caliente, será más fácil que se disuelva el azúcar que si éste estuviera frío.

Es de importancia diferenciar entre solución y mezcla, ya que en el primer caso los componentes se convierten, al combinarse, en moléculas, átomos, iones, en lugar de seguir en su tamaño original. En el segundo caso, los componentes no se combinan químicamente.

Tipos de soluciones según el nivel de mezcla

La primera clasificación nos indica si los componentes de la solución se pueden diferenciar por separado, o no:

  • Solución homogénea, en la que sus componentes se mezclan de tal forma que no se pueden diferenciar.
  • Solución heterogénea, lo cual implica que sí podemos diferenciar un componente de otro.

Tipos de soluciones según su carga eléctrica

Como casi todo en este mundo, las soluciones también pueden tener una carga eléctrica, dependiendo de sus componentes. Según esta característica, las podemos clasificar en

  • Soluciones no electrolíticasTienen una escaza posibilidad de transmitir electricidad y se caracterizan, principalmente, porque el soluto se disgrega casi hasta su estado molecular.
  • Soluciones electrolíticas. Por otro lado, las soluciones electrolíticas sí pueden cargar electricidad. A este tipo de soluciones se las puede llamar también iónicas.

Tipos de soluciones según la concentración

La solubilidad es un término que indica la capacidad del solvente para disolver el soluto. Si la solubilidad es alta, el segundo se disuelve bien; si no, la solubilidad es baja. La concentración del soluto en el solvente nos habla de la concentración. A partir de esto, obtenemos tres tipos de soluciones.

  • Soluciones saturadas: son aquellas en donde hay mayor cantidad de soluto disuelto, o sea está al límite en cuanto a cantidad de soluto en solvente. Si se agregara más soluto, se superaría la capacidad de disolución; por ejemplo, si tenemos un vaso con agua y le vamos agregando de a poco sal, llegará un momento en donde no se disolverá más, allí estará saturada la solución.
  • Soluciones insaturadas: también conocidas como diluidas. Aquí tenemos una pequeña cantidad de soluto en el solvente; por lo tanto, el primero es casi imperceptible. Un ejemplo de esto puede ser la preparación de un jugo en polvo en una jarra con agua. Si no agregamos todo el sobre, el resultado será una preparación sin sabor, o sea diluida.
  • Soluciones concentradas o no saturadas. Estas últimas nos hablan de una solución en donde el porcentaje de soluto se acerca al establecido por la solubilidad, o sea está cercana esta solución a saturarse. Ambos componentes están en desequilibrio.

Hay quienes agregan un nivel intermedio entre las soluciones saturadas y las concentradas, etiquetándolas como sobresaturadas. En este tipo de solución el soluto en exceso se comienza a acumular en el fondo, porque ya no se disuelve. Por ejemplo, cuando agregamos tierra en un recipiente con agua, al principio se hará marrón el solvente, pero llegará un momento en el que no se disolverá más.

Formas de medir la concentración

Para medir la proporción de soluto en solvente usamos unidades de medidas físicas y químicas. Hay distintos métodos: podemos medir por millón (miligramos en litros o en kilogramos), también en porcentaje (x soluto por cada 100 partes de solución), en molar (moles de soluto por litro de solución), en molal (moles de soluto por kilogramo de solvente), por último tenemos la proporción normal (gramo de soluto por litro de solvente).

Por otro lado, tenemos dos métodos que nos sirven para hacer esta medición, el método empírico o visual, en donde se hace una observación detenida de la solución. Este es un método cualitativo y no preciso. El método físico es cuantitativo, implica la realización de cálculos y da resultados precisos.


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Enciclopedia de Clasificaciones (2017). "Tipos de soluciones químicas". Recuperado de: http://www.tiposde.org/quimica/1044-tipos-de-soluciones-quimicas/