Tipos de lunares

Un lunar es definido como un abultamiento en la piel originado por las células productoras del pigmento de la piel denominadas melaninas, si bien la ciencia médica supo definir el cómo de la formación, todavía no es sabido por qué se forman. El nombre “lunar” proviene de la forma redonda que estos tienen comparándolo de esta manera con la Luna.

Los lunares no siempre son benignos; en muchos casos pueden ser cancerígenos y es una alerta que nos hace el cuerpo para advertir la formación de células cancerígenas en nuestro organismo. Si bien popularmente se cree que los lunares se diferencian entre benignos y malignos, o por sus colores y/o tamaño, éstos en realidad son clasificados en dos tipos: típicos y atípicos:

Lunares Típicos: Estos tipos de lunares son reconocidos por su color, abultamiento o textura de los mismos. Son de un color pardo, su abultamiento es pequeño, casi del tamaño de un granito, y poseen una textura lisa. Para reconocerlos, se suele utilizar el tacto porque no sobresalen demasiado de la piel.

Estos son lunares benignos, pero con el correr de los años pueden transformarse en atípicos, es recomendable controlarlos constantemente y en caso de tener dudas acudir a un dermatólogo.

Lunares Atípicos: Puede aparecer de la nada o tratarse de un lunar típico que con el paso del tiempo sufrió cambios en sus características genéricas.  Si un lunar se vuelve rugoso cuando era liso o pasa de color pardo a oscuro entonces es recomendable pedir la opinión de un médico experto. Otro detalle a tomar en cuenta es que un lunar no puede segregar fluidos de la nada, si se oscurece y su contorno empieza a parecerse al de una herida, sangra, produce picazón o sensación de ardor, es maligno.

Según los médicos especializados en el tema, al detectarse un lunar maligno, debe ser extirpado inmediatamente. No es una operación que deje secuelas, la complejidad de la misma puede variar según la forma y/o tamaño que presente el lunar.

Una vez realizada la intervención, el mismo deberá ser enviado a un laboratorio para ser analizado y tener la posibilidad de distinguir si es benigno o no, y el grado de complejidad del mismo. Por último a la hora de distinguir entre un lunar o un melanoma, los médicos recuerdan que los lunares son simétricos, en cambio los melanomas no llevan esta característica.

 

Los Significados de los lunares 

A lo largo de los años los lunares han ido llamando la atención de los individuos, las creencias populares le han otorgado diferentes significaciones a las distintas formas que presentan o inclusive a la ubicación de los mismos, a tal punto que muchos son utilizados para prejuzgar a la gente que los tiene. Se ilustra a continuación algunas de estas creencias populares sobre el significado de los lunes según su forma y/o aspecto:

– Redonda: Define la bondad del individuo.

– Oblonga: La riqueza que adquiere.

– Angular: Sus buenas características.

– Los lunares de color marrón: cambios favorables que depara el futuro.

– Los lunares negros: predicen las desgracias futuras.

 

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Enciclopedia de Clasificaciones (2017). "Tipos de lunares". Recuperado de: http://www.tiposde.org/salud/780-tipos-de-lunares/