Importancia de la alimentación

¿Qué es la alimentación?

Un requerimiento básico común a todos los seres vivos es la alimentación. Mediante ella se obtienen los nutrientes necesarios para el normal crecimiento y desarrollo. La calidad de la alimentación es sumamente importante, pues hace falta incorporar diferentes tipos de nutrientes para lograr un funcionamiento armónico y equilibrado.

Son muchos los factores que determinan la alimentación: en primer lugar, la disponibilidad local de productos y el tiempo necesario para adquirirlos y prepararlos; también intervienen otros factores como la cultura, la situación económica, la publicidad, cuestiones de índole psicológica, etc.

Es imprescindible alimentarse porque son los alimentos ya transformados en nutrientes los que cubren nuestras demandas energéticas, que son máximas en la infancia y la adolescencia, cuando aún crecemos activamente. Es necesario alimentarse para mantener las estructuras corporales, así como también para regular los procesos metabólicos y prevenir enfermedades.

La alimentación es uno de los principales condicionantes del desarrollo físico y del bienestar psíquico de las personas; además incide en su rendimiento laboral e intelectual. Aquella persona que no se alimenta bien tendrá serias dificultades para mantener una buena calidad de vida. Cuando la alimentación se torna monótona y omite alimentos esenciales muy probablemente aparecen síntomas indeseables, como cansancio, incapacidad para concentrarse e irritabilidad.

Los alimentos deben incluir fibras, minerales, vitaminas, proteínas, azúcares y grasas. Aunque están de moda las dietas que se basan en la ingesta de un único tipo de alimento (por ejemplo, solo frutas o solo carnes), está perfectamente establecido que el cuerpo humano requiere una dieta variada.

También se sabe que es bueno incorporar alimentos frescos, además de alimentos cocidos. La manera en que preparamos y consumimos alimentos impacta en nuestra salud. Alimentarse de forma equilibrada y natural es lo mejor que podemos hacer para mantener una buena salud. Para ello es necesario conocer las propiedades de los diferentes alimentos, así como sus efectos adversos, la forma en que deben tomarse, las pautas que deben seguirse y resto de conocimientos sobre la alimentación en general.

Se suele clasificar a los alimentos, según su función, en cuatro grandes grupos:

  • Plásticos o constructores: aportan principalmente proteínas y minerales y se requieren para ganar masa corporal;
  • Energéticos: aportan más que nada hidratos de carbono y grasas y se necesitan para afrontar las demandas energéticas del día a día;
  • Reguladores: aportan vitaminas y minerales; estos tienen acción antioxidante y regulatoria sobre los procesos metabólicos.

Entre los primeros se encuentran la leche, la carne, el pescado, las legumbres; entre los segundos, los cereales, las harinas, el azúcar, los frutos secos; entre los últimos, las verduras, las frutas, los huevos.

Para alimentarse bien es necesario educarse bien en materia de alimentación, recurriendo a profesionales de nuestra confianza y no a medios de difusión poco serios, que convocan a personajes mediáticos para opinar acerca de todo tipo de tema. Se le asigna un importante papel a la educación alimentaria de las personas, sobre todo en su etapa de formación escolar.

Comer y alimentarse

Los alimentos que escogemos y consumimos no solo nos nutren, también van a favor o en contra de nuestra salud y bienestar psicofísico, de allí que sean tan importantes estas elecciones. La infancia se caracteriza por ser una etapa de gran desarrollo físico y cognitivo, es imprescindible apuntalar este proceso mediante una buena alimentación.

Las calorías vacías no proporcionan los nutrientes esenciales para asegurar un desarrollo cerebral saludable de los más pequeños. Los primeros cuatro años de vida son cruciales en ese sentido, y una deficiencia nutritiva severa en esa etapa lamentablemente ocasiona falencias irreversibles.

Las golosinas suelen ser las preferidas de los niños, y los jóvenes e incluso mucha gente no tan joven a menudo consume la denominada comida chatarra (hamburguesas, papas fritas, salchichas, snacks), cuyo valor nutritivo es realmente bajo, y que agrega la desventaja de tener altas concentraciones de sal y de grasas.

El consumo de gaseosas y de café en grandes cantidades también es sumamente perjudicial. Asociado a estos desequilibrios en materia de nutrición aparece el preocupante tema de la obesidad, a la que algunos países del mundo ya consideran una verdadera epidemia.

Cuando la alimentación no cubre en términos cuantitativos o cualitativos las demandas del organismo se produce uno de los grandes males del mundo actual: la desnutrición. Contribuyen a ella la pobreza y la iniquidad social, que aún persiste en gran parte de los países menos desarrollados del planeta.

También puede haber problemas de desnutrición en países sin mayores problemas económicos, estos generalmente se vinculan con deficiencias en de micronutrientes. Por ejemplo, en ciertas sociedades hay al mismo tiempo obesidad y deficiencia de hierro, que es sumamente peligrosa porque puede generar anemias y otras afecciones.

El consumo de alimentos muy procesados, de comidas instantáneas y la escasa variedad de dietas, junto con el relativo desaliento que sufre la lactancia materna, representan los principales y más nocivos cambios de comportamiento alimentario que viven las sociedades del globalizado siglo XXI.

En este sentido se ha señalado la necesidad de insistir desde temprana edad en adquirir hábitos alimenticios saludables, pues solo de esa manera se podría minimizar la incidencia de los factores de riesgo que más atentan contra la salud del hombre actual, que son la hipertensión, el sobrepeso, las enfermedades cardiovasculares y neurodegenerativas.

“Sea el alimento tu medicina, y la medicina tu alimento”, señaló Hipócrates, el padre de la medicina, en el siglo IV antes de Cristo. Ya desde aquella remota época la humanidad sabía lo importante que es la alimentación para mantener la salud.

Artículos Relacionados:

Cómo citar este texto

Enciclopedia de Clasificaciones. (2016). Importancia de la alimentación. Recuperado de: http://www.tiposde.org/salud/902-importancia-de-la-alimentacion/