Tipos de autoridad

La idea de autoridad corresponde al poder de una persona de conseguir en otra un determinado comportamiento. Es una relación de poder que se genera entre un superior y un subordinado, algunas veces convenida y otras veces no. La autoridad ha sido analizada de distintos modos por distintos campos, vinculándose en algunos casos con la libertad y la soberanía, y en otros con el poder y la influencia.

Desde la inserción de una persona en los marcos sociales aparece la autoridad: en los padres, en los docentes o autoridades del colegio, y luego con el tiempo llegarán los más elaborados como la policía, el intendente o un jefe. Es necesario entender que para que exista la autoridad, los subordinados deben participar en ese acuerdo prestando su colaboración, que puede darse a partir de varias razones. En ese contexto apareció el pensador Max Weber. Afirmó que para la constitución de un Estado deben convivir tres tipos de autoridad, todas formando parte de la organización a su manera. Son las siguientes:

Autoridad tradicional: Proveniente de la antigüedad, de la época en que primaba la religión por sobre cualquier otro valor. Las órdenes de los superiores deben respetarse porque siempre fueron hechas de ese modo las cosas (se entendía que los superiores están más cerca de Dios) lo que explica el orden patriarcal, y la transmisión de las coronas por herencia. En el último siglo, gran parte de la educación ha comenzado a orientarse a cuestionar este tipo de autoridad.

Autoridad carismática: Los subordinados aceptan las disposiciones que toma un superior a partir de efectos psicológicos que ejerce sobre ellos. Con su forma de hablar, su personalidad o mediante la promesa de beneficios, la autoridad logra convencer a las otras personas, generando así una dependencia mucho más estable porque se realiza de forma deliberada y racionalizada.

Autoridad administrativa: El subordinado acepta las imposiciones por pertenecer a un grupo que acepta globalmente un orden. Nadie le ha preguntado si acepta cada una de las cosas, sin embargo, aceptarlo es parte de los preceptos a los que adhiere por vivir en sociedad. En general, la democracia representativa tiene mecanismos por los que las disposiciones se van actualizando y reemplazando, pero la gente tiene un compromiso de antemano de respetarlas.

Sin embargo, la teoría de la empresa ha ideado otras maneras de entender a la autoridad:

Autoridad técnica: Una persona ejerce una influencia importante consecuencia de sus conocimientos sobre algo. Parece ser la autoridad más justificada, puesto que realmente se limita a una preparación real para ejercer ese poder de mando. Sin embargo, debe saberse que no siempre el que está más preparado cumple con los requisitos psicosociales para ser considerado una figura de autoridad, porque también deberá tener cierto poder de mando (autoridad personal).

Autoridad formal: Similar a la administrativa, existe algún tipo de fuerza superior al subordinado y a la autoridad que los ubica en esos lugares, lo que le podría dar a este último una seguridad y una convicción de la firmeza de sus decisiones: no se ampara en el éxito de sus decisiones, ni tampoco en lo valioso que pueda ser sino en el puesto o lugar que ocupa (jefe, ministro, presidente).

Autoridad personal: Relacionada con la carismática, no es su capacidad ni su lugar en el grupo lo que le da autoridad, sino su capacidad de liderazgo. Suele destacarse en los grupos por dar una impresión de estar cerca de sus compañeros, pero con la prudencia suficiente como para reafirmar que él es el líder. Es muy común que aparezca en algún lugar donde existe una autoridad formal o administrativa que no tiene las características carismáticas que logran impregnar identificación en sus subordinados. Entre ellos dos, probablemente exista un conflicto por el ejercicio de la autoridad.

Artículos Relacionados:

Cómo citar este texto

Enciclopedia de Clasificaciones. (2016). Tipos de autoridad. Recuperado de: http://www.tiposde.org/sociedad/837-tipos-de-autoridad/