Importancia de los derechos humanos

¿Qué son los derechos humanos?

La historia de la igualdad entre los seres humanos no es muy extensa. Durante gran parte de la historia, las comunidades consideraron que solo un grupo social tenía derechos, mientras que todos los otros estaban sometidos a un trato desproporcionadamente inhumano.

En el siglo XVIII ocurrió un fenomenal cambio en las ideas mayoritarias, a través del famoso período de la Ilustración: allí comenzó a prevalecer la idea de la razón, parece lógico que desde entonces se planteara la cuestión de la igualdad de las personas, con el primer precedente en Francia.

Sin embargo, hubo que esperar dos siglos más para llegar a una declaración internacional que sugiriera que todos los humanos del mundo, sin distinción alguna de nacionalidad, lugar de residencia, sexo, origen nacional o étnico, color, religión, lengua o cualquier otra condición debían contar con una serie de derechos indivisibles e interdependientes.

A estos se los llamó derechos humanos, y fueron ratificados por una convención de las Naciones Unidas, donde suscribieron 48 países por entonces miembros de la organización, pero luego fueron prestando su firma los que iban ingresando a ese organismo.

La firma llegó en 1948, pero el concepto ya había tenido muchos antecedentes, jurídicamente basados en la doctrina natural del derecho, que considera que las garantías de las personas vienen por su propia existencia en el mundo y no –como creen los positivistas–a partir de la aceptación en el marco de un sistema de derecho.

La convención de los derechos humanos se enmarca en la primera, ya que se planteó como la consagración de algo que existía por naturaleza, como la igualdad de los hombres: afirma la declaración en su primer artículo que ‘todos los hombres nacen libres e iguales ante la Ley’.

La magnitud de la declaración

La ubicación histórica de la afirmación de los derechos humanos busca precisar de qué se trató esa firma. Si bien ya había mucha doctrina teórica sobre el contenido del tratado, los escritos estuvieron lejos de representar un factor determinante para la llegada a la declaración.

Sin lugar a dudas las causas principales fueron las atrocidades cometidas en el marco de la Primera y la Segunda Guerra Mundial, y especialmente la inminencia que se le daba al estallido de una tercera, ya que Estados Unidos y la Unión Soviética aparecían como dos polos de gran influencia para los otros países del mundo. Precisamente fue este bloque de países de la URSS el que era miembro de la ONU y se abstuvo de votar a favor, pero su pertenencia al organismo le generaba cierto compromiso.

La importancia de la firma de este acuerdo no estuvo en la obligación ni en el compromiso ineludible de los Estados por su cumplimiento, que no fue tal, sino que estuvo en el primer precedente de la igualdad entre los hombres, más allá de las creencias personales: los derechos humanos tenían un componente ideológico fuerte de la universalidad de algunas garantías individuales, y su consagración significó el triunfo de esta doctrina frente al relativismo de considerar que cada país tiene sus propias normas.

Fueron algunos países de la ONU los que tomaron esta declaración con carácter constitucional, pero casi todos luego suscribieron a algún pacto del mismo espíritu que los comprometiera al respeto.

¿Qué dice la declaración?

La declaración suele dividirse la declaración en tres partes, también consideradas tres generaciones. El ideario del que se hablaba al principio en la ilustración gritaba ‘libertad, igualdad y fraternidad’ y esos podrían ser los valores que cronológicamente aparecieron.

  • Los primeros fueron los derechos de los individuos frente a otros individuos y a los Estados, en donde se prohíbe explícitamente toda forma de esclavitud y discriminación. Los derechos de libre expresión y conciencia también forman parte de ese grupo, así como el de la propiedad privada.
  • Los artículos de segunda generación estuvieron focalizados en la igualdad, por lo que se reconocen como derechos de los individuos con los otros y el Estado: derechos económicos y sociales, como la vivienda, la educación o la salud.
  • La tercera generación de derechos humanos exige una cohesión social muy fuerte, y es la que impone el derecho a la convivencia en un mundo sin guerras ni contaminación.

Con estas tres generaciones de derechos se puede encontrar una importancia estructural para el mundo en el que vivimos. Bajo este orden se garantizó el sistema económico y político en el que vivimos, donde la propiedad privada de los hombres es indiscutible, pero también el derecho de todos a contar con cierta seguridad económica.

La solución a esta posible colisión de derechos se logró, al menos en la teoría, con una actuación del Estado cobrando impuestos para asegurar a todos sus derechos sociales. Sin embargo, tener una gran estructura del Estado puede sobredimensionarla intervención social  y poner en riesgo derechos inalienables de los individuos.

Los derechos humanos hoy

El apoyo público a los derechos humanos por la vía simbólica es muy fuerte: constantemente se generan grandes actos, emblemas y expresiones artísticas en pos del cumplimiento de estos derechos. Sin embargo, los datos crudos poco se corresponden con este aliento discursivo.

La problemática cambia de acuerdo a cada país, pero hasta los países del primer mundo no han podido garantizar el cumplimiento de los derechos de tercera generación, y la perspectiva de superar la contaminación y la guerra parecen más lejana que cercana.

En muchos casos ocurre que la guerra se hace precisamente en favor de la aplicación de los derechos humanos, frente a un enemigo que no quiere que triunfen estas garantías. Parece una paradoja que la guerra en pos de los derechos humanos sea de las más sangrientas, pues rebaja al enemigo a la categoría de ‘no humano’ y olvida esos derechos que aparentemente eran fundamentales y sagrados.

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Enciclopedia de Clasificaciones (2017). "Importancia de los derechos humanos". Recuperado de: http://www.tiposde.org/sociedad/882-importancia-de-los-derechos-humanos/